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domingo, 15 de enero de 2006

El diente roto (o esa mañita de ASUMIR)

Este es un cuento original de Pedro Emilio Coll, una excelente representación de lo relativo de las actitudes y como nos armamos un mundo a punta de ASUMIR, por lo general, de manera equivocada


A los doce años, combatiendo Juan Peña con unos granujas recibió un guijarro sobre un diente; la sangre corrió lavándole el sucio de la cara, y el diente se partió en forma de sierra. Desde ese día principia la edad de oro de Juan Peña.
Con la punta de la lengua, Juan tentaba sin cesar el diente roto; el cuerpo inmóvil, vaga la mirada sin pensar. Así, de alborotador y pendenciero, tornóse en callado y tranquilo.
Los padres de Juan, hartos de escuchar quejas de los vecinos y transeúntes víctimas de las perversidades del chico, y que habían agotado toda clase de reprimendas y castigos, estaban ahora estupefactos y angustiados con la súbita transformación de Juan.
Juan no chistaba y permanecía horas enteras en actitud hierática, como en éxtasis; mientras, allá adentro, en la oscuridad de la boca cerrada, la lengua acariciaba el diente roto sin pensar.
—El niño no está bien, Pablo —decía la madre al marido—, hay que llamar al médico.
Llegó el doctor y procedió al diagnóstico: buen pulso, mofletes sanguíneos, excelente apetito, ningún síntoma de enfermedad.
—Señora —terminó por decir el sabio después de un largo examen— la santidad de mi profesión me impone el deber de declarar a usted...
—¿Qué, señor doctor de mi alma? —interrumpió la angustiada madre.
—Que su hijo está mejor que una manzana. Lo que sí es indiscutible —continuó con voz misteriosa— es que estamos en presencia de un caso fenomenal: su hijo de usted, mi estimable señora, sufre de lo que hoy llamamos el mal de pensar; en una palabra, su hijo es un filósofo precoz, un genio tal vez.
En la oscuridad de la boca, Juan acariciaba su diente roto sin pensar.
Parientes y amigos se hicieron eco de la opinión del doctor, acogida con júbilo indecible por los padres de Juan. Pronto en el pueblo todo se citó el caso admirable del "niño prodigio", y su fama se aumentó como una bomba de papel hinchada de humo. Hasta el maestro de la escuela, que lo había tenido por la más lerda cabeza del orbe, se sometió a la opinión general, por aquello de que voz del pueblo es voz del cielo. Quien más quien menos, cada cual traía a colación un ejemplo: Demóstenes comía arena, Shakespeare era un pilluelo desarrapado, Edison... etcétera.
Creció Juan Peña en medio de libros abiertos ante sus ojos, pero que no leía, distraído con su lengua ocupada en tocar la pequeña sierra del diente roto, sin pensar.
Y con su cuerpo crecía su reputación de hombre juicioso, sabio y "profundo", y nadie se cansaba de alabar el talento maravilloso de Juan. En plena juventud, las más hermosas mujeres trataban de seducir y conquistar aquel espíritu superior, entregado a hondas meditaciones, para los demás, pero que en la oscuridad de su boca tentaba el diente roto, sin pensar.
Pasaron los años, y Juan Peña fue diputado, académico, ministro y estaba a punto de ser coronado Presidente de la República, cuando la apoplejía lo sorprendió acariciándose su diente roto con la punta de la lengua.
Y doblaron las campanas y fue decretado un riguroso duelo nacional; un orador lloró en una fúnebre oración a nombre de la patria, y cayeron rosas y lágrimas sobre la tumba del grande hombre que no había tenido tiempo de pensar.

viernes, 6 de enero de 2006

¿Dónde están mis litros?!!


Según una nota publicada el martes 3 de enero del 2006 en el diario El Nacional, un vocero de Pernod Ricard, una de las distribuidoras de alcohol mas grandes del país, dijo que el consumo per cápita era de 90 litros por persona. Bien.... ¿¿DONDE ESTÁN LOS MÍOS?? ¿¿QUIÉN SE LOS ESTÁ BEBIENDO?? De acuerdo a mis cáculos y siendo optimista...no llegué a consumir ni 5 litros en todo el año, aunque debo reconocer que partede mis 90 litros de whisky los cambié por incontables cervezas (Polar Ice y Regional Light primordialmente), algunos de vinos y mas recientemente unos 4 litos de Bailey´s (ese si es más fácil de contar).

Esta situación no excusa que la gente se esté bebiendo mi cuota de escocés (no tomo nacional), además, por un asunto de salud pública, si mi sobrino está contado ahi, debo reclamar para mi, su papá y su mamá la repartición de la tajada (o bebida) del infante. Y conste, no es una declaración de alcoholismo, es un simple reclamo de lo justo, porque quien no reclama, está condenado a vivir en el conformismo...y no me conformo con eso. Claro, pordemo negociarlo...si me dan40 litos para este año, trataré de hacerlo más llevadero, pero no abusen...¿estamos?

miércoles, 4 de enero de 2006

A Dios Rogando...


Empecé con un poco más de ánimo...bueno, empecé, que ya es un avance. Ahora, el paso mas duro: CONCRETAR. Anjá. Bueno, en esta foto hay un adelanto...por aqui fumea la cuestión. Una hija de famoso, aunque mas correcto sería decir UNA INSTITUCIÓN (y no, no es el INCE, o la Iglesia o lo que sea que se les ocurra), una actriz, un músico (hermanos consanguíneos, además) y la que escribe (YO). Y no crean, somos como el diamante...bellos...pero brutos, digo, por aquello del talento, o sea, somos talento en bruto. Bruto el que no se dé cuenta. Aqui queda el bocadito.

martes, 3 de enero de 2006

Finalmente...el 2006

Cronológicamente, no había de otra, el arrivo del 2006 era inevitable...menos mal! O sea que todavía tenemos tiempo para preocuparnos y aún mejor...OCUPARNOS!! Anjá. Y no es asunto de "resoluciones de año nuevo", en mi caso particular, un año es demasiado tiempo para ser tan pretenciosa como para decidir lo que ME va a pasar, por alguna razón, también depende de otra gente y factores. Pero bien, me gusta jugar. Por eso, este año empieza con todo el ánimo y la fuerza de voluntad, con el ímpetu desbocado y...bueno si, etcétera. Y me atengo a lo previamente expresado. He dicho. Feliz 2006